La segunda edición de Bailando con el Corazón 2025 demostró que la unión entre cultura y solidaridad puede generar un impacto real y sostenible. Durante dos jornadas llenas de emoción, la danza se convirtió en una poderosa herramienta de movilización social y recaudación solidaria, en favor de la lucha contra el hambre en Bolivia.
El evento reunió a más de 40 instituciones entre unidades educativas, colegios, academias, estudios de danza, agrupaciones y bailarines independientes alcanzando alrededor de 800 participaciones y más de 150 números de baile. Más de 1.300 personas se sumaron como público, compartiendo un mismo propósito: apoyar el acceso a una alimentación equilibrada y digna para quienes más lo necesitan.
Artistas provenientes de Oruro, La Paz, Santa Cruz y Potosí aportaron su talento de manera solidaria, demostrando que el compromiso social también se expresa desde el arte. Cada participación contribuyó directamente a ampliar el alcance de los programas del Banco de Alimentos de Bolivia, beneficiando a más familias, niños y comunidades vulnerables.
Este impacto fue posible gracias al compromiso de más de 20 empresas colaboradoras y auspiciadoras, que confiaron en este proyecto como una plataforma efectiva de responsabilidad social, inversión con propósito y trabajo articulado. Destacamos el apoyo de Univalle, Ucatec, Hupermall Hotel Boutique, BOA y Bata Children Program, aliados estratégicos que creen en soluciones sostenibles contra el hambre y caminan junto a nuestra fundación.
El evento contó con la participación de un jurado de alto nivel, cuya entrega voluntaria fortaleció la calidad artística y formativa del proyecto: Leonardo Justiniano, Iliana Villarroel, Antonio Luizaga, Salomón Pinto y Margarita Fernández, profesionales que aportaron su conocimiento con compromiso social.
Asimismo, los talleres formativos realizados permitieron potenciar capacidades artísticas y humanas, gracias a la generosidad de los talleristas voluntarios Josemaría Bernal, Andrea Becerra, Melany Díaz, Oscar Mamani y Raza de Bronce, reafirmando que la educación y la cultura también nutren el desarrollo integral.
Bailando con el Corazón es más que un evento cultural: es una iniciativa de impacto social que transforma talento en oportunidades, público en aliados y empresas en agentes de cambio. Cada edición fortalece nuestra misión de reducir la inseguridad alimentaria y construir un futuro más justo.