Estamos convencidos de que la base del progreso de un país es la educación, pero para potenciar primero necesitamos cerebros nutridos y estimulados, razón por la cual nuestros esfuerzos están principalmente dirigidos a niños y niñas que viven en situación de vulnerabilidad. Niños y niñas que no merecen pasar hambre. Niños y niñas que nos llenan el alma con sus sonrisas.